Detener la masacre e iniciar un diálogo social ya

La Coalición de Movimientos y Organizaciones Sociales de Colombia, COMOSOC, considera que el Paro Nacional es una acción en derecho de los diferentes sectores populares y sociales y reconoce como legítimas las demandas que lo motivan. Comosoc rechaza categóricamente el uso excesivo de la fuerza por parte del Estado, así como la posible declaración de Conmoción Interior, que profundizaría las violaciones de los derechos humanos y la masacre a la población colombiana, militarizando de facto el territorio, la vida urbana y rural. Así mismo, Comosoc exige a los armados, que no infiltren ni intervengan directa o indirectamente en la protesta social, que respeten la voluntad y soberanía del pueblo que se expresa pacíficamente.

La actual crisis social, económica y humanitaria que vive el país, es el resultado de décadas de implementación, de un modelo económico empobrecedor de las grandes mayorías, por parte de las clases en el poder. Esta situación se agudiza debido a la aplicación de políticas oficiales equivocadas para enfrentar la pandemia de la COVID-19. Más de mil decretos que lejos de resolver la situación, lo que hicieron fue agudizarla.

El Paro Nacional, iniciado el 28 de abril del 2021 y que sigue hasta la fecha, es la respuesta desde el desespero de las mayorías empobrecidas, frente al desprecio y el olvido del gobierno. Cientos de multitudinarias y variadas manifestaciones populares reflejan el descontento social contra un gobierno que quiso imponer una Reforma Tributaria regresiva y antipopular. El Paro en menos de ocho días, ya ha tenido su primer resultado exitoso: obligó al gobierno a retirar el proyecto de reforma y a emprender un proceso de consulta que no tenía contemplado.

El gobierno nacional ha optado por atacar con armas letales a la población que se manifiesta pacíficamente, sembrando el terror y disparando contra la ciudadanía movilizada, asesinando jóvenes en plena vía pública, secuestrando y desapareciendo población civil, torturando jóvenes en estaciones de transporte público y recintos cerrados, y en algunos casos desapareciendo incluso los cuerpos de los asesinados.

Esta violación a los derechos humanos va acompañada de operativos que incluyen despliegue del ejército nacional que ha convertido la manifestación pacífica en las ciudades principales en verdaderos campos de guerra. Miembros del partido de gobierno siguen criminalizando públicamente la protesta social y convirtiendo a las organizaciones sociales en objetivo militar al referirse al movimiento de protesta como vándalos y terroristas.

Según los datos más recientes de Temblores ONG y algunas fuentes oficiales, al menos 89 personas han sido desaparecidas, hay 1443 casos reportados de violencia policial, 10 casos de violencia sexual y 31 muertes a causa de la brutalidad policial. La actual situación es una abierta violación a la Constitución Nacional poniendo en riesgo de desaparición la República de Colombia como un Estado Social y de Derecho, sustentado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Solicitudes

La realidad descrita, producto del exacerbado abuso y violencia sistemática por parte de la fuerza pública contra la población colombiana, con la orientación y aquiescencia del gobierno nacional, nos obliga a elevar las siguientes solicitudes:

A la Comunidad Internacional:

  • Desarrollar una VEEDURÍA que permita identificar las vulneraciones a los derechos humanos por parte de las instituciones involucradas en la violencia contra la población civil. Así como, la posible omisión de los organismos de control en sus funciones de vigilancia y control.
  • Como parte de esta veeduría internacional, impulsar de carácter urgente una misión, que investigue de una manera independiente los hechos violatorios de los derechos humanos ocurridos en el marco del Paro y proponga sanciones ejemplares.
  • Exigir al gobierno de Iván Duque Márquez detener la masacre que está sufriendo la población civil movilizada en las manifestaciones pacíficas en todo el territorio nacional.

Al gobierno nacional le exigimos:

  • Suspender la Reforma a la Salud, la Reforma Pensional y la Reforma Laboral, que también afectan a la población y siguen minando el goce pleno de los derechos humanos fundamentales.

A todos los sectores sociales en Colombia y al gobierno nacional:

  • Les instamos a impulsar, sostener y culminar con éxito un Diálogo Social que permita concertar un gran Pacto Social y Político, que parta de los acuerdos ya firmados con diversos sectores sociales.
  • Para ello sugerimos partir de los pliegos planteados en los paros recientes y construir una metodología de diálogo incluyente, participativa y decisoria, contando con la participación de una comisión de garantes integrada por representantes de la comunidad internacional.

7 comentarios en “Detener la masacre e iniciar un diálogo social ya”

  1. Totalmente de acuerdo con el pronunciamiento de la COMOSOC. Hay que detener esta masacre e iniciar un diálogo social y concertado con las diferentes fuerzas vivas del país, tanto políticas como sociales, organizativas y/o civiles, etc..

  2. Silvio Rodríguez Salazar

    Nuevamente presentar un referendo anticorrupción y que bajen los salarios de los congresistas al 50por ciento de lo que están devengando , incluyendo los magistrados de las altas cortes y altos funcionarios del estado .

  3. Creonque es un excelente planteamiento..Quiera Dios que el.Gobierno y los dueños de lasbgrandes empresas acepten.

  4. Unidad Nacional Afrodescendiente - UNAFRO

    La UNAFRO rechaza la política de opresión del gobierno nacional y la fuerza pública contra el pueblo colombiano que protesta pacíficamente y en derecho exigiendo mejores condiciones de vida.

  5. Audes Jimenez González

    Totalmente de acuerdo con el comunicado de la Comosoc, debemos avanzar hacia un diálogo social y político.

  6. CARLOS EDUARDO GUEVARA RODRIGUEZ

    Como unidad de pueblo, hay que detener toda violación de los derechos humanos. no podemos ser indolentes frente a la masacre de nuestro pueblo Colombiano. Que buscan un mejor país de vida, paz y esperanza.

  7. Victor Manuel Iregui Perez

    Me uno, porque recoge y expresa objetivamente el sentir de un pueblo que se cansó de la ineficacia e ineficiencia de sus «dirigentes, amparados en una anarquía, vestida según ellos de democracia,
    El camino es el dialogo conversado con voz y decisión de todas las fuerzas vivas del país, sin excepción, discriminación, sin exclusiones, donde predomine el interés general, el bienestar común.

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