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Declaración Política De La Cumbre Popular Urbana

Por el derecho a la ciudad, la paz y el territorio

Lunes 7 de marzo de 2016, por Cumbre Urbana

Las organizaciones sociales y populares de Bakatá, territorio ancestral y sin fronteras que representa a la región entera, hemos venido trabajando colectivamente para impulsar una propuesta de unidad para reivindicar nuestro derecho a la ciudad y el territorio. En este camino nos hemos encontrado, primero, en encuentros de saberes y experiencias en las localidades, nos hemos convocamos en la pre cumbre en el Hospital San Juan de Dios, símbolo de la resistencia contra la privación y venta de lo público, la salud y el patrimonio de la nación. Allí discutimos sobre las problemáticas que nos afectan en la cotidianidad de la vida urbana, iniciando la discusión sobre un modelo alternativo de ciudad, afirmando que juntos y juntas podemos luchar por el derecho a la ciudad.

La Cumbre es un espacio de convergencia y unidad de las organizaciones sociales y populares que, cansadas de caminar solas, nos convocamos porque entendemos que somos los y las habitantes del territorio quienes tenemos en nuestras manos la solución para la crisis económica, la catástrofe climática y la crisis civilizatoria. Ahora desarrollamos nuestra Cumbre Popular Urbana, con el objetivo de generar un espacio de encuentro y participación de experiencias de trabajo comunitario, académico, popular, social, alternativo y de base, que nos permita establecer lazos de comunicación, avanzar en miradas alternativas al modelo impuesto de ciudad al servicio del gran capital, y avanzar en la construcción colectiva de una propuesta de ciudad y territorio, que nos permita avanzar en la consolidación de un movimiento social urbano ante la creciente indignación de la ciudadanía.

La Cumbre se hizo posible gracias a hombres y mujeres de diversos colectivos, movimientos, plataformas y expresiones organizativas de nuestra ciudad, que atendieron el llamado para construir juntos perspectivas por la lucha por el derecho a la ciudad y el territorio. Hombres y mujeres que trabajamos por defender los derechos humanos, el páramo, las quebradas, los humedales, las reservas forestales, los cerros y las cuencas. Que nos resistimos al negocio de la vivienda, al transporte indigno y a la precariedad laboral, luchamos contra los planes estratégicos y megaproyectos que conectan nuestra ciudad con el capital transnacional y políticas urbanas ajenas. Con el diálogo adelantado en las mesas de trabajo y las plenarias, dejamos claro en esta Cumbre Popular Urbana la ciudad que soñamos, la que trabajamos desde la calle, la universidad, el colegio y el barrio. Una ciudad que no es la de los monopolios financieros e inmobiliarios, la de los megaproyectos y la mega-minería, poniendo en peligro la sostenibilidad del territorio.

Desde hace aproximadamente dos meses inició en Bogotá la administración de Enrique Peñalosa, tiempo en el cual ha puesto en claro sus intenciones de beneficiar a las élites políticas y económicas en detrimento de los derechos de la mayoría de la ciudadanía. Su administración apunta a profundizar las contradicciones sociales, dejando en pocas manos la riqueza generada con el trabajo de todos(as) y poniendo en peligro los bienes comunes de nuestros territorios.

Por estos motivos, en esta Cumbre Popular Urbana construimos un pliego mínimo de exigencias en donde reafirmamos la lucha por la defensa del patrimonio público; la garantía del derecho a la salud, a la educación, al trabajo digno, a la comunicación, a la cultura alternativa y al derecho a la autodeterminación de los pueblos, las comunidades y los territorios desde el ejercicio de la soberanía popular. En nuestro pliego reafirmamos la necesidad de consolidar por medio de la lucha social y política nuestro derecho a la vivienda digna, al cese de los desalojos y mejorar las condiciones de hábitat óptimas; detener la segregación social en las periferias urbanas; un ordenamiento del territorio que cuente con nosotros(as) en su planificación y desarrollo; la democratización de la ciudad y la construcción de paz con justicia social y la vida digna. Precisamente, manifestamos que la materialización del derecho a la ciudad y el territorio en Bakatá, así como en el resto del país, está profundamente vinculada a la solución política del conflicto armado colombiano y la concreción de la paz con justicia social, para la vida digna y el buen vivir. Una paz que debe ser construida por el pueblo colombiano, pues es éste quien sufre en carne propia la violencia económica, política y simbólica.

En la Cumbre Popular Urbana hemos acordado la necesidad de seguirnos encontrando y articularnos en los territorios, movilizarnos en la calles activamente, realizar encuentros temáticos, incidir en los escenarios de discusión de políticas públicas, fortalecer las coordinadoras cívico-populares, sumar esfuerzos por la unidad y construir una pedagogía para el derecho a la ciudad, la paz y el territorio. Nuestra propuesta de “Carta por el Derecho a la Ciudad, la paz y el territorio” es un insumo a seguir construyendo a partir de la radicalización de los derechos y el posicionamiento de las propuestas que se vienen construyendo desde el campo popular, propuestas que se tejen en el marco de la lucha y la organización de base y desde abajo. Seguiremos haciendo la Cumbre Popular Urbana desde la calle y desde el barrio, desde las provincias y municipios que componen ese sistema ampliado que es la ciudad porque ninguna decisión sobre nosotros y nosotras, sobre nuestro territorio, sobre nuestros derechos, sobre la ciudad, sobre la paz, debe tomarse sin nosotros y nosotras.

Bakatá, 6 de marzo de 2016.

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Cumbre de Organizaciones Sociales y Populares
Bogotá y Cundinamarca